¿Es sostenible el consumo de agua de un campo de golf?

  • 24 noviembre, 2022
Aspersores en un campo de golf en el desierto. Imagen generada con la AI de Stable Diffusion.
Aspersores en un campo de golf en el desierto. Imagen generada con la AI de Stable Diffusion.

Un juego para pijos y ricos que desperdicia ingentes cantidades de agua y que es malo para el medio ambiente. Si no practicas este deporte y no has tenido relación con él puede ser la imagen que tengas del golf y no te culpo, en cierta manera, yo también.

Soy consciente de que es un prejuicio que puede ser más o menos acertado, pero de lo que estoy seguro es de que el tema puede tener muchos matices. Como dijo (ponga aquí su autor de frases favorito): “todas las generalizaciones son falsas, incluida esta”.

La razón de este artículo es la curiosidad y las ganas de aprender más. De no dejarme guiar por los prejuicios y obtener datos objetivos que me permitan tener una opinión más informada y no sesgada por los intereses que a veces se vislumbran detrás de ciertas informaciones.

Y para que no tengas la impresión de que estoy defendiendo o atacando a los campos de golf, me voy a abstener en la medida de lo posible de hacer valoraciones. Quizá los que se sitúen en los extremos y ya tengan redactada la sentencia, de condena o de absolución, les moleste incluso que dude del resultado o que haga de abogado defensor o de fiscal en ciertas ocasiones. La idea es abrir todos los puntos de vista.

Existen argumentos medioambientales en contra como su falta de biodiversidad, problema que por otra parte también tienen muchos monocultivos como por ejemplo un campo de cereales, o por su alto consumo de agua, apropiándose de recursos hídricos que nos pertenecen a todos para el disfrute de unos pocos, como pueden hacer otras industrias y cultivos.

Y este último punto es el que voy a estudiar en profundidad, ya que es de lo que sé, para intentar responder a las preguntas: ¿Cuánta agua consume un campo de golf? ¿Es mucha o poca? ¿Se puede reducir el consumo o hacer algo para reducir su impacto? ¿Sería suficiente?

Hagamos cuentas

Se pueden encontrar diferentes publicaciones en las que se hablan de que el consumo de un campo de golf de 18 hoyos está entre 150.000 y 400.000 metros cúbicos de agua anualmente (1m3 = 1000 litros) en zonas como España. Pero esta es una horquilla muy grande. Y a nivel global, será radicalmente distinto un campo de golf en Inglaterra, en el que posiblemente no haga falta regar prácticamente todo el año y hay agua de sobra, a un campo en una zona desértica regado con agua desalinizada quemando combustibles fósiles.

Para eso vamos a coger un campo de golf en concreto y hacer unos cuantos números. En concreto voy a coger el campo de golf Finca Cortesín situado en Casares, un municipio de la Costa del Sol Occidental malagueña, al sur de la península ibérica.

Vista aérea de la Costa del Sol Occidental y situación del campo de Golf Finca Cortesín
Mapa de situación del campo de golf Finca Cortesín.

¿Por qué este y no otro? Por varias razones. La primera es porque lo conozco personalmente, trabajé allí un verano justo antes de la inauguración, durante su construcción. Es el único campo que he visitado y el único contacto que he tenido con el golf.

La segunda es porque la Costa del Sol es la mayor aglomeración de campos de golf en España, está situada en una zona en la que suele haber temperaturas relativamente altas durante todo el año y en la que los recursos hídricos no sobran. No está en las condiciones más favorables, ni en las menos (no es un desierto). Nos puede servir bien de ejemplo.

Y la tercera, que sinceramente desconocía antes de empezar a estudiarlo, es que ha hecho bastantes esfuerzos para reducir el consumo de agua como ya veremos, lo que nos permitirá ver hasta dónde pueden reducir su impacto los campos de golf en una zona así y si sería suficiente.

Vista aérea de los hoyos y zonas de prácticas del campo de golf Finca Cortesín.
Vista aérea de los hoyos y zonas de prácticas del campo de golf Finca Cortesín.

Se trata de un campo de 18 hoyos y la superficie total aproximada de todos los hoyos más las zonas de prácticas es de 372.400 m2.

Los hoyos de un campo de golf se dividen en diferentes zonas, y en cada zona puede cambiar altura del césped y la especie plantada. Para calcular la superficie de cada tipo en todo el campo vamos a suponer como representativo el hoyo 5.

Distintas partes de un hoyo. Hoyo 5 del campo de Golf Finca Cortesín.

Tanto los tee de salida, como los antegreen y los green suelen ser de una hierba un poco más fina. Está especialmente cuidada y corta en los green, que es donde se sitúa el hoyo.

En la calle y en el rough se pone una hierba más acostumbrada a climas cálidos, más robusta, con la diferencia de que en el rough la hierba está mucho más alta para que penalice si te sales de la calle. Y también tenemos los bunkers o trampas de arena, que no tienen vegetación.

Las proporciones de las diferentes zonas son las siguientes:

Porcentajes del hoyo 5
Total22222 m2100%
Calle9649 m243%
Rough8830 m240%
Green354 m22%
Antegreen1600 m27%
Tees1014 m25%
Bunkers775 m23%

De esta manera podemos estimar que superficie hay de cada zona en todo el campo si se mantienen más o menos las proporciones. Estaremos cometiendo fallos, pero va a haber muchas más variables que no controlemos al 100%.

TOTAL100%372,400 m²
Calle43%161,700 m²
Rough40%147,975 m²
Green2%5,932 m²
Antegreen7%26,813 m²
Tees5%16,993 m²
Bunkers3%12,988 m²

Además del césped el campo tiene dos lagos que suman 11,500 m2 y que sirven como parte del juego (no quieres arriesgar demasiado y caer en el lago) y como depósitos de agua para las operaciones de riego.

El siguiente paso será definir que especies de césped se sitúan en cada zona y algo llamado “coeficiente de cultivo” o Kc. Este Kc no es más que una relación entre lo que consume diariamente nuestra especie y lo que se considera un consumo de referencia.

Lo que se hace es calcular por medio de distintas variables medidas con una estación meteorológica una variable que se denomina evapotranspiración de referencia o ET0 que se mide en milímetros, o lo que es lo mismo, litros por metro cuadrado. Si mi especie tiene un Kc de 0.5 quiere decir que se ha comprobado que consume alrededor del 50% de agua de este valor de referencia. Si es de 0.8, el 80%. Y si es 1.2 significa que consume el 120%.

De esta manera basta con multiplicar esta ET0 que se calcula diariamente por mi Kc para obtener cuánta agua consume cada metro cuadrado de mi especie.

Consumo = Kc x ET0

Ahora tenemos que definir que especie de césped hay en cada zona y sus características para conocer su Kc. En estos campos de zonas cálidas se suele usar una especie más fina, como la Poa pratensis para los tee, el antegreen y el green, y una especie que consume menos y aguanta más la sequía como es el Cynodon dactylon para el rough y la calle.

Ejemplo de Cynodon dactylon y Poa pratensis.
Ejemplo de Cynodon dactylon (izquierda) y Poa pratensis (derecha).

A la Poa pratensis se le asigna un Kc=0.9 y al Cynodon datctilon un Kc=0.6 para la calle y Kc=0.4 para el rough ya que esta zona se deja crecer mucho más y se siega menos a menudo, lo que disminuye su consumo de agua. De esta manera nos quedan las zonas así:

 Kc
Calle Cynodon datctilon0.6
Rough Cynodon datctilon0.4
Green Poa pratensis0.9
Antegreen Poa pratensis0.9
Tees Poa pratensis0.9

Ahora queda la otra parte de la fórmula, la evapotranspiración de referencia (ET0).

Para ello vamos a hacer una primera aproximación usando un dato de ET0 media anual en la zona que podemos extraer de este mapa:

Mapa de evapotranspiración media anual en España. Fuente: AEMET.
Mapa de evapotranspiración media anual en España. Fuente: AEMET.

Según este mapa nuestro campo de golf está cerca de la mancha naranja aislada en el sur, cerca de Gibraltar, por lo que le asignaremos un valor de ET0 de 1200 mm.

El cálculo del consumo por evaporación en los lagos es algo un poco más difícil ya que hay menos estaciones que lo calculen y apenas hay mapas fiables. Haciendo unos cálculos con datos meteorológicos de una estación de medición cercana, que usaremos más adelante, tenemos que la evaporación es aproximadamente un 50% más grande que la ET0, por lo que sería análogo a decir que tiene un Kc=1.5.

Con estos datos ya podemos calcular el consumo anual del campo de golf.

ZonaSuperficieKcET anualConsumo anual
Calle161,700 m²0.6720 mm116,423,682 litros
Rough147,975 m²0.4480 mm71,027,817 litros
Green5,932 m²0.91,080 mm6,406,983 litros
Antegreen26,813 m²0.91,080 mm28,958,114 litros
Tees16,993 m²0.91,080 mm18,352,204 litros
Lagos11,500 m²1.51,800 mm20,700,000 litros
Bunkers12,988 m²
TOTAL383,900 m²261,868,801 litros

Este es el consumo por metro cuadrado de las especies, pero no será el consumo de agua de riego, ya que la eficiencia del riego no es perfecta. Es imposible que a cada metro cuadrado le caiga la misma cantidad de agua, siempre habrá zonas que se rieguen más que otras, dependiendo del tipo de riego. Un riego por goteo va a ser mucho más uniforme que un riego por aspersión, como es el caso de un campo de golf. En general se estima que un riego por aspersión puede tener una eficiencia de un 75%, y si le sumamos algunas perdidas en la red y alguna ineficiencia más podríamos tener sin exagerar nada un 30% más de consumo de agua por estas razones.

O sea que el consumo de agua de riego lo podríamos estimar en

261,686,801 * 1.3 = 340,429,441 litros

Como estamos haciendo números gordos y las cifras son muy grandes vamos a pasar a hablar de metros cúbicos: 340,429 m3 anuales

Pero aquí falta incluir algo, la lluvia.

Mapa de precipitación media anual en España. Fuente: AEMET.
Mapa de precipitación media anual en España. Fuente: AEMET.

En nuestro campo de golf, y según los datos de lluvias medias anuales, estaremos en torno a los 800 mm (litros por metro cuadrado) al año. Eso es una cantidad relativamente alta para la mayor parte de España como vemos en el mapa.

Si multiplicamos la lluvia por la superficie del campo tendríamos un aporte potencial de:

800 mm x 383,900 m2 = 307,120 m3

Pues si teníamos un consumo de 340,429 m3 y un aporte de 307,120 m3 el campo consume solamente 33,000 m3 ¿no? Pues va a ser que no.

El problema es cómo está distribuida esa lluvia para saber cuánto se va a poder aprovechar. Si lloviera suavemente durante todo el año se podría aprovechar la mayor parte, pero si tenemos lluvias torrenciales, se generará escorrentía y parte del agua que se infiltre en el terreno lo hará a tal profundidad que las raíces del césped no podrán aprovecharla.

Para calcular esto ya no hay mapas ni números gordos que usar ¿Terminamos ya los cálculos entonces?

Ni mucho menos, porque tenemos un as bajo la manga, el MHS1. Este MHS1 (Modelo de Hidrología Sostenible) es el modelo matemático que desarrollé y uso para hacer todo tipo de estudios de consumo de agua y que podemos aplicar aquí. Saber más sobre MHS1.

La base de funcionamiento es relativamente sencilla, se introducen los datos que afectan al consumo de agua (personas, plantas, láminas de agua, etc), se introducen datos diarios de variables que afecten también al consumo (lluvia, ET0, evaporación, etc) y se aplican las medidas de ahorro que se consideren, si las hay (recuperación de agua de lluvia, diseño eficiente del riego, recuperación de aguas grises, etc).

Captura de pantalla del software MHS1.

Con todo esto metido en el modelo se simula diariamente el balance de agua en el proyecto, que es simplemente hacer la cuenta de lo que entra, menos lo que se consume y lo que sale sin poder aprovecharlo. En nuestro caso consumirán las plantas y los lagos, pero habrá agua que no podamos aprovechar porque se infiltre demasiado y las raíces del césped no puedan llegar a ella.

Para este campo en concreto hemos introducido las variables agrometeorológicas diarias (lluvia, ET0 y evaporación) extraídas de la estación meteorológica de Estepona perteneciente a la RIA (Red de Información Agroclimática de Andalucía) desde el 1 de enero de 2010 hasta el 31 de diciembre de 2021 (12 años).

Lo primero que observamos es que hay diferencias entre los valores que hemos cogido de los mapas y los valores medios para esos 12 año en la estación de Estepona. En concreto la ET0 media en lugar de ser de 1,200 mm como cogimos por el mapa, es de 1,347 mm, por lo que los consumos serán más altos de los inicialmente calculados.

Un dato importante a tener en cuenta para el aprovechamiento de la lluvia es la profundidad de las raíces de las distintas especies. Mientras la Poa pratensis tiene una profundidad radicular de 115-345 mm, el Cynodon dactilon puede ir desde 345-1380 mm. En nuestro caso hemos elegido una profundidad de raíces de 300 mm para la Poa pratensis y una profundidad de 800 mm para el Cynodon dactilon.

En este caso no se han tenido en cuenta posibles pérdidas por escorrentía ya que para eso tendríamos que tener más datos de intensidad de precipitación y de pendientes, que no tenemos.

La grafica de la evolución del consumo mensual de riego es la siguiente:

Consumo mensual de agua de riego en el campo de golf.
Consumo mensual de agua de riego en el campo de golf.

El consumo anual medio del campo de golf sería de 241,169 m3.

De media, el consumo anual del campo de golf, si no tenemos en cuenta la lluvia, es de 422,248 m3 en esos años. Vemos que hay una diferencia con los 340,429 m3 que calculamos antes al haber usado datos concretos y con mayor precisión.

Por lo tanto, vemos que se han podido aprovechar anualmente de media hasta 181,079 m3 de agua de lluvia en esos 12 años.

Medidas para reducir el consumo de agua

El caso de este campo de golf concreto, Finca Cortesín, nos sirve además para ir un poco más allá y ver qué cosas podrían hacerse para reducir el consumo. Hace pocos años apostaron por cambiar el tipo de césped y ahora todas sus variedades son de tipo bermuda como el Cynodon Dactilon, con un Kc=0.6 y algo importante, una profundidad de raíces mayor, que vamos a suponer que es también de 800 mm como el resto del campo. Además, esta especie es más resistente a aguas con mayores salinidades como suelen ser las aguas regeneradas, tema del que hablaremos después.

Por lo tanto, ahora tenemos:

 KcProfundidad raíces
Calle Cynodon datctilon0.6800 mm
Rough Cynodon datctilon0.4800 mm
Green Bermuda Tifway y Ultradwarf0.6800 mm
Antegreen Cynodon datctilon0.6800 mm
Tees Cynodon datctilon0.6800 mm

Con estos simples cambios el consumo queda así:

Consumo mensual de agua de riego en el campo de golf. Todas las especies de tipo bermuda.
Consumo mensual de agua de riego en el campo de golf. Todas las especies de tipo bermuda.

Como vemos, en los meses de invierno, con lluvias y menores temperaturas, el césped puede mantenerse sin riego debido al cambio del césped, como no pasaba tanto en la simulación anterior.

El consumo anual medio del campo de golf sería de 216,463 m3.

De media, el consumo anual del campo de golf, si no tenemos en cuenta la lluvia, es de 400,937 m3 en esos años. Vemos que se han podido aprovechar anualmente de media hasta 184,474 m3 de agua de lluvia en esos 12 años, algo más que antes por la mayor profundidad de las nuevas especies.

La profundidad no sólo mejora el aprovechamiento de agua de lluvia, sino que permite hacer riegos más profundos, regando más cantidad más espaciadamente, reduciendo así la parte del riego que se evapora directamente del suelo y no por la planta.

Por lo tanto, vemos que los consumos aproximados de este campo de golf son de:

 Sin lluviaCon lluvia
Especies de césped distintas422,248 m3241,169 m3
Todo bermuda400,937 m3216,463 m3

Comparación con otros consumos

¿Esos consumos son poco o mucho? Sería la siguiente pregunta lógica.

Aquí podemos tener la tentación de usar el sistema internacional de medidas periodísticas para el volumen de agua que es la piscina olímpica. Pero por mucho que parezca más asequible pensar en piscinas olímpicas, nadie se hace de verdad una idea de cuánto es por mucho que te digan que el consumo más bajo que hemos calculado (216,463 m3) corresponderían a 64 piscinas olímpicas.

Equivalente del consumo más bajo del campo de golf en piscinas olímpicas. Ahora se entiende muchísimo mejor, dónde va a parar.

Lo idóneo sería compararlo con otros consumos de agua. Si lo comparamos con el consumo en una ciudad, equivaldría a una población de 2,500 personas (235 l/persona y día de dotación media, AEAS 2020). Pero esto también sería un error. La calidad, los tratamientos y los controles que requiere el agua de abastecimiento urbano no son los que se necesitan para el riego. Un litro de agua que ha pasado por todo el ciclo urbano del agua y vuelve a medio ambiente con la calidad suficiente para no dañarlo es mucho más que el litro que viene de un embalse o un pozo y lo usamos directamente para regar.

¿Entonces con que lo comparamos? Pues con otro riego. Si en lugar de haber construido un campo de golf lo hubiéramos usado para agricultura de regadío ¿gastaría más o menos agua?

Este cálculo no es sencillo, menos incluso que el del campo de golf, así que vamos a acudir a cifras oficiales. Según la Junta de Andalucía, la zona donde se encuentra el campo de golf está situada en una zona de agregación de regadíos denominada cítricos y subtropicales del litoral de Cádiz, Málaga y Granada. El consumo de agua de regadío de esta zona es de 5,025 m3 por hectárea.

La superficie del campo de golf es de 383,900 m2 que corresponden a 38.39 ha, así que si lo pasamos todo a m3/ha podremos comparar:

 GolfCítricos y subtropicales
Especies de césped distintas6,282 m3/ha5,025 m3/ha
Todo bermuda5,639 m3/ha

Por lo tanto, por superficie, este campo de golf, con medidas de ahorro, en una zona con alta pluviosidad y sin valorar la posible escorrentía, consume un 11% más que cítricos y subtropicales. Si nos situáramos más al este, donde la pluviosidad es menor, seguramente este consumo sería más alto y la diferencia mayor, pero no exageradamente alta.

Seguramente si ves un campo de golf y una plantación de frutales no tengas la sensación de que podrían llegar a consumir una cantidad de agua de riego parecida. Al menos ahora tenemos un orden de magnitud.

Esto no quiere decir que los campos de golf consuman poca agua y se puedan poner sin problemas. Eso quiere decir que si se optimizan los recursos en algunas zonas pueden ser solo un poco más consuntivos que otros regadíos de la misma superficie.

Pero nadie ha dicho que se puedan o deban poner este tipo de regadíos intensivos. Por ejemplo, en la zona de la Axarquía malagueña la gran cantidad de cultivos subtropicales, que tienen un alto valor económico pero que tienen un alto consumo de agua, están provocando problemas con el abastecimiento de agua para el riego. Habría que ver los recursos hídricos que hay y sopesar el impacto económico y medioambiental de estas actividades.

Solución: aguas regeneradas

¡Pero los campos de golf se riegan con aguas residuales!

Eso es lo que hemos oído cuando se habla del riego de campos de golf, al menos en la costa sur y este de España.

De hecho, buscando información de nuestro campo de golf de estudio, encontramos artículos en los que se dice que desde que se construyó, usa un 100% de aguas residuales regeneradas para su riego. Pero también que el cambio de césped se realizó para poder regar todo el campo con aguas regeneradas ya que las nuevas especies son más aptas para ello. De todas formas, supongo que ahora sí estarán usando un 100% de aguas regeneradas.

Pero ¿Lo hacen todos o solo unos pocos? ¿Y si lo hacen, se acabó el problema?

Vamos con la primera pregunta ¿Cuántos campos de golf se riegan con aguas regeneradas? Según la empresa ACOSOL, empresa pública perteneciente a la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental que gestiona el ciclo del agua en la zona, estos son los campos de golf y jardines que abastece con aguas regeneradas.

Plano del riego con agua regenerada en la Costa del Sol Occidental. Fuente: Acosol.
Plano del riego con agua regenerada en la Costa del Sol Occidental. Fuente: Acosol.

En la infografía aparecen 81 campos de golf y jardines, aunque la mayoría son campos, de los cuales 33 aún no riegan con agua regenerada.

Pero eso no quiere decir que todos los campos que sí lo hacen rieguen el 100% con esta agua. La producción actual de agua regenerada es de 5.7 Hm3, entonces ¿Qué porcentaje del agua de consumo de campos de golf es con agua regenerada?

Según la Real federación de Golf en la zona existen 73 campos de golf de 18 hoyos. Un campo de 18 hoyos de media, en esta zona, según ACOSOL, es de 300.000 m3 al año, por lo que el consumo total de los campos de golf de la zona es de 21.9 Hm3. Esto quiere decir que actualmente, y sin tener en cuenta el consumo de los riegos que no son campos de golf, sólo el 26% del agua de riego proviene de agua regenerada.

Es decir, que no es cierto que los campos de golf se rieguen con agua regenerada, sólo una cuarta parte. La mayor parte del agua se extrae mediante pozos.

Según la legislación de Andalucía “Los campos de golf deberán ser regados con aguas regeneradas de conformidad con los condicionantes y requisitos establecidos en la normativa vigente sobre la reutilización de aguas depuradas. No obstante, cuando no exista caudal suficiente de agua residual disponible, el organismo de cuenca podrá conceder o autorizar otros recursos hídricos según lo dispuesto en el Plan Hidrológico de cuenca.” Y este es el caso ahora mismo en la Costa del Sol a la luz de los datos.

En un futuro ACOSOL pretende subir la cifra de aguas regeneradas a 10 Hm3. Si se destinara íntegramente a riego de campos de golf sería el equivalente al consumo del 46% de los campos, pero también se destinaría a otros riegos de jardines y a operaciones de limpieza de los ayuntamientos, por lo que esta cifra sería menor.

El agua regenerada actualmente puede usarse tanto para riego, no solo de campos de golf y jardines, sino también para agricultura. Además, se pueden usar para reinyectarla en los acuíferos y evitar problemas como la intrusión de agua de mar que perjudica la calidad del agua. Incluso en un futuro, con mayores tratamientos y una legislación adecuada, se cerrará el ciclo urbano de agua y las aguas regeneradas se inyectarán otra vez en el sistema de abastecimiento.

Es decir, el agua regenerada no es un agua “que sobre”, es un recurso que hay que usar cada vez más. Pero no para gastar más, sino para todo lo contrario.

¿Conclusión?

Como ya te he dicho al principio, el tema tiene muchas aristas y me voy a abstener de dar una conclusión. No porque no quiera “mojarme” sino porque para ello habría que hacer un estudio muchísimo más profundo de los recursos hídricos de la zona, impactos ambientales, económicos, sociales, urbanísticos, etc.

Pero al menos yo, espero que tú también, tengo una mejor idea de cuánto puede consumir un campo de golf y tengo un orden de magnitud que antes no tenía.

Y si de paso has aprendido un poco cómo se pueden hacer este tipo de cálculos, pues ¡objetivo conseguido! 

Referencias

Finca Cortesín recibe el primer sello de calidad que otorga Acosol reconociendo la gestión del agua regenerada en el riego del campo de golf. Golfindustria.es. Link.

Red de Información Agroclimática de Andalucía (RIA).

XVI Estudio nacional de suministro de agua potable y saneamiento 2020. AEAS, Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento.

Agenda Del Regadío Andaluz. Horizonte 2015. Junta de Andalucía, Consejería de Agricultura y Pesca.

ACOSOL. Empresa pública perteneciente a la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental. 

Agua regenerada ACOSOL. Pdf.

Acosol riega más de 45 campos de golf de la Costa del Sol con agua regenerada. malagahoy.es. Link.

Agua regenerada para regar los campos de golf de la Costa del Sol Occidental. laopiniondemalaga.es. Link.

DECRETO 43/2008, de 12 de febrero, regulador de las condiciones de implantación y funcionamiento de campos de golf en Andalucía. Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.

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